martes, 10 de agosto de 2010

Rivadavia el equipo de mas bajo presupuesto


Aunque Ernesto Cherquis Bialo y sus laderos salieron a desmentirlo, todo el mundo imagina a Julio Grondona irrumpiendo con furia y espetando que "los clubes del interior no existen". La frase tuvo la fuerza de una imposición y después de un par de días las instituciones del Argentino A depusieron las armas y jugarán el torneo que arrancará el 22 de este mes. La mayoría lo hará contando hasta la última moneda para cubrir los gastos sin endeudarse, mientras que hay un puñado de agraciados que dispondrá de fondos como para tirar manteca al techo.

La desigualdad en el fútbol argentino es una característica sine qua non. El fenómeno no escapa a las divisiones de ascenso y el reparto de fondos de la AFA entre la B Metropolitana (120.000 pesos mensuales) y el Argentino A (23.000) es la muestra más cruel de ello. Pero ojo, porque la brecha también se amplió en esta última categoría, al punto que para el Apertura habrá equipos que tendrán presupuestos de B Nacional y otros que penarán por cerrar la temporada sin contratiempos económicos.

Carlos Ahumada saltó a la fama cuando gerenció con su Ateliers el fútbol de Talleres de Córdoba. El empresario amasó una suculenta fortuna construyendo caminos para el Estado mexicano, desembarcó en el club "Tallarín" y aportó una buena millonada de dólares durante un par de años. La idea era que la "T" vuelva a la primera división, pero el tercerizador se peleó con el juez de la quiebra y tuvo que dejar el club.

Todo el mundo esperaba el ascenso del club mediterráneo, pero ni siquiera clasificó para las finales y se habló de fracaso. Igual, ahora la Asociación Fondo de Inversión Talleres SA redobló al apuesta y aportará nada menos que 700.000 pesos mensuales (8,4 millones en tres años).

Según un completo informe del diario La Voz del Interior, la "T" gastará en el pago de sueldos al plantel del Argentino A 450.000 pesos y sumó refuerzos con sueldos que llegan a los 23.000 por mes. Además, se espera por un '10' que engrosaría el gasto en 30.000 pesos más.

Ahumada no se quedó con los brazos cruzados y en San Luis dicen que toma a Talleres como una cuestión personal. El empresario ahora dirige los destinos de Juventud Universitario, equipo que buscará mandar en la zona 2 donde también está el club cordobés. Ahumada contrató al Teté Quiroz como entrenador, sumó 11 refuerzos y se habla de que armó un Dream Team que le terminará costando arriba de 350.000 pesos mensuales. "En menos de tres años tenemos que estar en la B Nacional y en cinco en la primera división", se lo escucha repetir al acaudalado dirigente, que compró para el club puntano un flamante colectivo, está acondicionando el estadio de El Bajo, alquilará el Municipal en 16.000 pesos por mes y, por sobre todas las cosas, busca tomarse revancha del "Tallarín", al que le reclama buena pila de billetes por "incumplimiento contractual".

Si Talleres y Juventud aspiran al ascenso, Desamparados es uno de los más humildes del grupo 2 y más que en clasificar, allí sueñan con permanecer. A diferencia de los dos casos anteriores, el club sanjuanino sólo puede jugar la competencia federal por obra y gracia del gobierno provincial, que con 50.000 pesos mensuales -vía la Cámara de Minería- aporta más de la mitad del presupuesto.

El DT es el caro Darío Tempesta, pero la dirigencia bajó el gasto desprendiéndose de los jugadores más costosos y sumando un par de refuerzos como Ariel Barth, Gustavo Leva y Guillermo Álvarez. La buena noticia es que la venta del volante Lucas Ceballos a Godoy Cruz permitiría tener un poco más de liquidez.

Domingo Perilli siempre apeló a una metáfora para explicar su pensamiento en cuanto a la cuestión presupuestaria: 'No hay éxitos seguros, pero en una carrera de acá a Bariloche es más probable que llegue antes un F1 que un Fiat 600. Desde ya, hay chances que el F1 se rompa en el camino", decía. Yorno, sucesor de Mingo, piensa parecido, aunque hay más optimismo en sus palabras. "El fútbol es fútbol, y muchas veces la plata no influye. Fijate lo que le pasó a Talleres el campeonato pasado, gastó una fortuna y ni siquiera clasificó", aclara Marcelo Arturo. En el Albinegro llegaron tiempos de cambios, se terminó un ciclo largo y con buenos resultados y comenzó otro, que coincidió con la ida de OPS, otrora máximo auspiciante.

La dirigencia recortó el presupuesto y hoy lo llevó a unos 150.000 pesos para el fútbol en su totalidad, un número que para el presidente Julio Arriaga hay que achicar más. Hubo contrataciones económicas y sólo un par de sueldos rondan los 7.000 pesos. Los demás son más austeros.

La zona 1 donde está 'Cipo' es la más equilibrada, aunque un par de clubes superarán los 200.000 pesos mensuales de desembolso. Brown de Madryn necesita clonar la campaña del último Clausura para ilusionarse con saltar de categoría. Tiene los atributos de los que generalmente ascienden: buen plantel, mejores refuerzos (contrató 10 de los destacados de la categoría) y mucho apoyo estatal y del empresariado de la zona (sobre todo de las pesqueras y de la industria de aluminio).

En Unión de Mar del Plata, según el periodismo local, la cifra rondará los 250.000 pesos entre sueldos de jugadores y cuerpo técnico, alquileres (de viviendas, del estadio Mundialista y la Villa Marista para entrenar), viajes y divisiones inferiores. Los jugadores mejor pagos cobrarán cerca de 9.000 pesos y algunos tendrán premios a la productividad.

Lo llamativo de este club es que prácticamente no tiene hinchas (los populares son Aldosivi y Alvarado), por lo que prácticamente no hay ingresos por venta de entradas ya que el promedio es de entre 150 y 200 personas por partido. ¿Cómo financia entonces semejante presupuesto? Su presidente, Francisco Pagano, es el propietario de la más importante casa de cambio, pero jura que no pone un peso. El dinero sale de acuerdos económicos con proveedores y empresas amigas.

El caso de Rivadavia de Lincoln es el otro extremo presupuestario. Con sólo 70.000 pesos mensuales, financiará el plantel más barato de la categoría (los mejores sueldos rondan entre 3.500 y 4.000 pesos). Las últimas campañas, que no han sido buenas, la poca cantidad de recursos que hay en la ciudad bonaerense, la ausencia de apoyos estatales y una abultada deuda (debe pagar 20.000 pesos durante seis meses) conspiran contra cualquier ambición.

Villa Mitre es otro de los clubes que debió recortar su gasto para sobrevivir.
Según contó el presidente Daniel Rodríguez, los bahienses manejarán unos 120.000 pesos mensuales. "Hacemos de todo para recaudar plata. No tenemos grandes sponsors así que hacemos rifas, empanadas y contamos hasta las monedas. En la provincia de Buenos Aires es muy difícil conseguir apoyo del gobierno. De todas maneras es imposible bajar el presupuesto de 120 ó 130.000 pesos por mes", contó el dirigente.

Por este achique, Villa Mitre debió desprenderse de varios jugadores porque directamente no le podía pagar el sueldo que pretendían. Ahora los solarios top no superan los cinco mil pesos.

Esta temporada volvió a la categoría Douglas Haig de Pergamino, que ascendió del Argentino B y apostará, de base, a mantenerse en la categoría con un presupuesto que está en la media del torneo (150.000 pesos).
Para esta nueva incursión apostó a mantener la base del equipo y se reforzó con mayoría de jugadores de la zona. Aquí los mejores salarios rondan los 8.000 pesos. Según cuentan los medios locales, Douglas tampoco tiene un único sponsor, sino que es apoyado por varios comerciantes locales y además financia la campaña con el aporte de socios y recaudaciones.

El caso de Santamarina es bastante particular, porque a menos de 20 días de iniciarse la competencia, recién esta semana una comisión normalizadora se hizo cargo de la institución (trabajará por 40 días hasta llamar nuevamente a asamblea), que se desprendió del 95% del plantel que la temporada pasada perdió la final con Patronato y luego la promoción con la CAI.

La nueva dirigencia está terminando de armar el presupuesto, que ya anunciaron será "bastante austero". Además, los de Tandil deberán pagar una multa durante varios partidos por lo incidentes ocurridos precisamente cuando cayeron ante la CAI.
De los 24 equipos del Argentino A que protestaron por los fondos que envía la AFA, sólo Talleres y Crucero del Norte no levantaron la voz.

El club de Posadas es un fenómeno muy particular pero cada vez más repetido en el fútbol de ascenso: tiene apenas cinco años de vida, dos temporadas en la división y sólo un puñadito de fanáticos lo sigue domingo a domingo, pero una fuerte mutual maneja los destinos económicos y por eso se habla que contará con más de 200 mil pesos por mes para concretar la apuesta de ascender. Para ello incorporó ocho jugadores de primer nivel de la categoría.

La contracara de la zona 3, es 9 de Julio de Rafaela, un club que aspiró a subir la temporada pasada y terminó endeudado y con una mala imagen.
Ahora se desprendió de sus hombres mejores pagos, bajó los sueldos, podó el presupuesto hasta llevarlo a 120.000 pesos mensuales y allí rezan por permanecer para continuar al menos un escalón más abajo del Atlético de esa ciudad, su rival histórico.

Así comenzará el Argentino A el 22 de agosto. Con la mirada indiferente de la AFA. Con clubes más sufrientes que adinerados. Con cierta expectativa y una buena carga de incertidumbre. La muestra fehaciente del ascenso argentino

Fuente Consultada: http://www.rionegro.com.ar